Entrevista a Daniel Emeric, Presidente de la Asociación Profesional de Terapeutas Ocupacionales de la Comunidad Autonoma de Madrid (APTOCAM)

¿Qué hace un terapeuta ocupacional y en qué ámbitos se desempeña?

El terapeuta ocupacional es un profesional socio-sanitario que tiene cualificación específica para abordar las limitaciones generadas por patologías de carácter físico, psicológico y/o sensorial, y problemáticas sociales, que alteren o dificulten la participación autónoma de las personas en sus actividades de la vida cotidiana, entendidas éstas en su sentido más amplio: descaso, cuidado personal, trabajo, educación, ocio, juego, etc. El objetivo último del terapeuta ocupacional es la autonomía y la participación en las actividades de la vida cotidiana, para alcanzar, a través de ellas, un mejor estado de salud y una mayor calidad de vida.

Todas las personas desempeñamos ocupaciones y estamos potencialmente expuestos a sufrir problemas, ya sean crónicos u ocasionales, que generen limitaciones en nuestra autonomía. Por lo tanto, el terapeuta ocupacional, puede trabajar en un amplio abanico de recursos y con todo el espectro poblacional: desde bebés recién nacidos hasta personas mayores.

¿Qué es necesario para ser terapeuta ocupacional?

En España para ser terapeuta ocupacional es imprescindible estar en posesión del título universitario de terapeuta ocupacional, que puede obtenerse tras cursar los estudios de grado de terapia ocupacional que tienen una duración de 4 años. Pueden ejercer, igualmente, los diplomados universitarios en terapia ocupacional (titulación universitaria anterior a los estudios de grado) y las personas formadas en la antigua Escuela Nacional de Sanidad cuyo título está homologado.

El grado de terapia ocupacional puede cursarse en la Comunidad de Madrid en tres Universidades: Universidad Complutense de Madrid, Universidad Rey Juan Carlos, y CSEU La Salle.

Además, ya existen Colegios Profesionales de Terapeutas Ocupacionales en casi todas las Comunidades Autónomas (a excepción de Madrid, Andalucía, Canarias, Cantabria y Galicia, esta última aprobado y en proceso de constitución); por lo que, en función de la legislación autonómica de referencia que los regula, en algunas Autonomías es también un requisito imprescindible para ejercer, estar colegiado.

¿La profesión cuenta con algún itinerario académico de especialización?

Al ser una profesión que aborda problemáticas y poblaciones tan diversas, efectivamente su ejercicio requiere de una progresiva especialización, a través de una formación de postgrado, que actualmente puede adquirirse a través de una amplia oferta formativa, bien de las propias Universidades, como de empresas especializadas y también de las Asociaciones y Colegios Profesionales. Además, como profesional socio-sanitario, el terapeuta ocupacional, debe mantener un compromiso constante, a lo largo de toda su carrera, con la actualización de sus conocimientos y técnicas de intervención.

Lamentablemente, a pesar de disponer de una oferta formativa cada vez más creciente, no existe en el ámbito profesional, una regulación establecida que defina los criterios de acreditación de la especialización del profesional en un determinado sector o campo de actuación.

¿Cuál es la legislación que regula el ejercicio profesional de la Terapia Ocupacional en España?

La ley fundamental que todo terapeuta ocupacional debe conocer es la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias (Ley 44/2003 de 21 de noviembre), que reconoce a la terapia ocupacional como profesión sanitaria regulada en nuestro contexto, sin cuyo título no es posible ejercerla. Además, está la Orden CIN 729/2009 por la que se establecen los requisitos para la verificación de los títulos universitarios oficiales que habiliten para el ejercicio de la profesión de terapeuta ocupacional, en la que constan las competencias específicas que debe adquirir el estudiante, durante su formación de base, para poder adquirir el título y, por tanto, ejercer.

Evidentemente hay otras legislaciones de carácter estatal y autonómico que tienen incidencia sobre nuestro ejercicio profesional, por ejemplo, definiendo nuestra presencia o no en determinados recursos asistenciales. En este sentido sería muy conveniente que cada vez más compañeras y compañeros se familiarizasen con ellas, así como con otros documentos, como los convenios colectivos, para conocer adecuadamente el marco regulador que define nuestras obligaciones y derechos, y, muy especialmente, los derechos de las personas que atendemos en nuestros servicios.

¿Hay algún otro profesional que puede ejercer como tal sin haber cursado la carrera de TO?

No, y hay que afirmarlo con rotundidad. Cualquier profesional (o persona sin titulación) que manifestase estar realizando tratamientos de terapia ocupacional sin estar en posesión del título correspondiente, estaría incurriendo en un acto de intrusismo profesional legalmente punible; sin prejuicio de las consecuencias legales que pudieran derivarse de los posibles daños causados sobre el paciente a consecuencia de dichas prácticas.

Alguien, persona o entidad, que diga disponer de un servicio de terapia ocupacional sin un profesional debidamente acreditado, no solo incurre en un potencial caso de intrusismo (si dicho servicio llega a ejecutarse) sino que, además, incurre en una publicidad fraudulenta que confunde al paciente y atenta contra sus derechos. En este mismo sentido, algunas empresas ofrecen cursos de formación, cuya publicidad puede confundir a sus destinatarios sobre el carácter habilitante de los mismos para ejercer. Es imprescindible, por lo tanto, que las Organizaciones de terapia ocupacional mantengamos una actitud vigilante respecto a estas problemáticas.

¿Consideráis que existe intrusismo en esta profesión?

Sí, aunque actualmente no estamos en disposición de ofrecer una panorámica detallada de la dimensión de dicho problema, al no existir Colegios Profesionales en todas las Comunidades Autónomas, y al no estar todas las terapeutas ocupacionales colegiadas donde sí existen. Esto hace que no podamos valorar si el problema del intrusismo nos afecta en mayor proporción o no que al resto de profesionales sanitarios.

También es conveniente aclarar, tal y como ya apuntaba en la pregunta anterior, que no todas las prácticas fraudulentas pueden agruparse bajo la etiqueta del intrusismo, que está nítidamente definido en el Código Penal. En  este sentido, también es oportuno que el colectivo haga autocrítica respecto al rigor con el que defendemos nuestras intervenciones, pues, en muchos casos, la exclusividad que alegamos no tiene un sustento legal que la respalde. Confundir términos, agrupar todo tipo de prácticas en un “totum revolutum” poco riguroso, o emprender acciones a título individual fuera de los canales que ofrecen las organizaciones que nos representan, en muchos casos  nos resta credibilidad como colectivo a la hora de defender nuestros intereses.

Además, convendría también reflexionar sobre la necesidad de tejer nuestra cohesión colectiva desde una visión positiva de la profesión y una actitud más constructiva. Por desgracia, parece que los terapeutas ocupacionales encontramos exclusivamente nuestra motivación para unirnos cuando algo no va bien, para criticar algo que no nos gusta y nos afecta, cuando hay que posicionarse en el NO frente a algo; y eso traslada una imagen al exterior (hacia la sociedad, las instituciones y otros profesionales) de ser un colectivo “quejica”, apesadumbrado, o poco feliz con lo que hace. Sin embargo, nos está costando mucho más unirnos para ser propositivos, para transmitir una visión constructiva de lo que puede aportar la terapia ocupacional a la sociedad, en otras palabras, para dotar a la #UnionTO de un mensaje en positivo. La celebración del centenario de la profesión está siendo un buen ejemplo de cómo vincularnos desde esta perspectiva que reclamamos.

¿Existen colegios profesionales de terapia ocupacional? ¿Es obligatorio estar colegiado? ¿Cuáles son las ventajas de colegiarse?

Sí, existen Colegios Profesionales de Terapeutas Ocupacionales en la práctica totalidad de las Comunidades Autónomas, a excepción de algunas en donde nos encontramos en diferentes fases del proceso de creación y en las que todavía existen Asociaciones profesionales (Madrid, es una de ellas, en las que esperamos que se produzca la aprobación de la Ley de creación del Colegio Profesional de forma inminente).

El carácter de la colegiación (voluntario u obligatorio) depende de la legislación autonómica de cada Colegio y, por lo tanto, varía en cada Autonomía. Es sabido, que desde hace años llevamos esperando una legislación de ámbito estatal que venga a determinar qué profesiones son o no de colegiación obligatoria, lo que unificaría los criterios para todas las Comunidades Autónomas. Nuestra posición, ha sido siempre la de defender la colegiación obligatoria para las terapeutas ocupacionales, pues, como profesión sanitaria, es imposible una regulación deontológica y una defensa de calidad de los servicios de terapia ocupacional para los ciudadanos, si los profesionales no están adecuadamente censados ni tienen la obligatoriedad de atender los criterios éticos y estatutarios que define el Colegio. Sin embargo, parece que la línea política, movida por un afán extremadamente liberalizador de los servicios, y utilizando como excusa la necesidad de impulsar la actividad económica y el empleo, apuesta en favor de unos colegios profesionales de adscripción voluntaria, cuestión que, de materializarse, iría en contra de la defensa, no solo de los intereses de los profesionales, sino de la finalidad última de los colegios, que es la de velar por la calidad de los servicios que los profesionales ofrecen a los ciudadanos.

Si me permitís, no hablaré de las “ventajas” de colegiarse. Evidentemente, los colegios profesionales deben ofrecer una cartera de servicios, cuanto más amplia mejor, que de algún modo reinvierta el dinero obtenido a partir del cobro de sus cuotas, en el perfeccionamiento del colectivo en su conjunto (lo que no siempre pasa por un servicio del que podamos beneficiarnos a título individual). Pero centrarnos en este debate es, en cierto modo, mercantilizar nuestras instituciones y convertirlas exclusivamente en proveedoras de servicios, tal y como podría hacer cualquier otra empresa, además de contribuir a la idea de que hay organizaciones “mejores y peores”, en función de lo que me ofrecen a mí personalmente, de la relación “calidad-precio” y no de lo que aportan o son capaces de construir en beneficio de todos. Este mensaje, en el que seguimos insistiendo, convierte al asociado/colegiado en un sujeto pasivo, que espera a que le llegue la oferta de servicios y cuyo único papel en la institución es el de consumir lo que se le ofrece; mientras que, por otro lado, desgasta a las juntas directivas y les impide focalizar sus esfuerzos en los fines verdaderamente trascendentes.

Por eso no me gusta hablar de “ventajas”, porque creo que ese debate nos desvía del realmente importante y de la cuestión esencial: lo que somos capaces de construir cuando estamos juntos y nos organizamos hacia un objetivo común, cuando sentimos que la institución es nuestra y que somos libres de hacer propuestas dentro de ella y de llevarlas a cabo, con independencia de la existencia de una directiva que pueda gestionar puntualmente su día a día, para el sostenimiento efectivo de unos servicios que, como digo, también son necesarios, pero que no deben distraernos de la consecución de los objetivos estratégicos que, a la postre, definirán lo que seremos y cómo estaremos en los próximos años.

¿Cuál es el estado de salud, de la Terapia Ocupacional, hoy en día en España, bajo vuestro punto de vista?

La salud de la terapia ocupacional es buena, en líneas generales. El colectivo está creciendo, cada vez hay más presencia de terapeutas ocupacionales en el ámbito de la investigación, retroalimentándose de la práctica clínica. El número de terapeutas ocupacionales que se doctoran ha crecido exponencialmente. Existen cada vez más terapeutas ocupacionales y servicios de TO en el ámbito privado, lo que ayudará sin duda a extender el conocimiento de la figura en la sociedad.

A nivel institucional, la aprobación de Colegios Profesionales en todas las autonomías, además de la progresiva consolidación de los ya existentes, la creación del Consejo Estatal de Colegios, o de la Sociedad Científica de Terapia Ocupacional (SOCINTO), además del papel que ya venía desempeñando la CNDEUTO, sin duda va a suponer un impulso notable al desarrollo de la profesión en las áreas académica, científica, profesional e institucional.

¿Qué iniciativas se están llevando a cabo desde APTOCAM?

APTOCAM nace esencialmente con un objetivo, promover la creación del Colegio Profesional de Terapeutas Ocupacionales de la Comunidad de Madrid, cuya Ley se aprobará, precisamente el próximo jueves 2 de marzo en la Asamblea de Madrid. Es una reivindicación histórica de nuestro colectivo en Madrid y, por fin, después de más 15 años de lucha y de la implicación de muchas personas, podrá ver la luz.

Paralelamente a ello, el pasado día 15 de febrero hemos firmado un convenio de colaboración con la Consejería de Políticas Sociales y Familia de la Comunidad de Madrid que, sin duda, impulsa también un marco de colaboración regulado, para que nuestra Asociación pueda contribuir a la atención de las personas en situación de dependencia y asesorarlas en aquellos aspectos que tienen que ver con nuestra profesión, con la promoción de la autonomía personal y con la accesibilidad universal.

Además, precisamente este año, celebramos el centenario de nuestra profesión y, fruto de este convenio, llevaremos a cabo un Simposio Técnico en el que participarán profesionales de muy distintas especialidades. La acogida ha sido un éxito y, a día de hoy, podemos confirmar que ya no quedan plazas disponibles y que sean cubierto todas en menos de una semana.

En el marco de la celebración del centenario de la profesión, estamos colaborando con el resto de Colegios Profesionales y Asociaciones a nivel estatal, para la realización del documental “Los Orígenes de la Terapia Ocupacional en España”, un ilusionante proyecto que pretende hacer un merecido homenaje a esas primeras generaciones de terapeutas ocupacionales, y recuperar en primera persona su testimonio para enriquecer nuestra memoria colectiva. Este documental se estrenará en Madrid y esperamos poder anunciar muy pronto los detalles del evento.

Por último, os adelantamos que APTOCAM cambiará de sede esta misma semana, y que pronto nos mudaremos a unas instalaciones más adaptadas a nuestras actuales necesidades como Asociación y que esperamos sean también un punto de encuentro para nuestro colectivo en Madrid. En todas las áreas de la Asociación: legislación, formación, empleo, investigación, comunicación o relaciones institucionales, hay proyectos abiertos para el último año de nuestra legislatura, que se adaptarán a los requerimientos que exija la aprobación del Colegio Profesional y que pronto contaremos en nuestra Asamblea General de soci@s el día 25 de marzo, publicando después la información en abierto en nuestra web.

¿Qué podemos aportar los terapeutas ocupacionales para mejorar la situación de nuestra disciplina?

Los terapeutas ocupacionales tenemos todo el potencial para mejorar la situación de nuestra profesión: conocimientos, creatividad, competencias y, esencialmente, impacto en la mejora de la calidad de vida de las personas. Quizá flaqueamos en la estrategia para alcanzar esa mejora. Y flaqueamos porque nos falta pertenecer y participar más y mejor de nuestras instituciones y, sobre todo, confiar y creer más en su papel y en las oportunidades que nos ofrecen para desarrollar acciones conjuntas, coordinadas, sostenibles y que tengan credibilidad social.

Cuando una terapeuta ocupacional decide emprender una acción individual sin contar con su colegio o asociación para, por ejemplo, promover la profesión, hacer una investigación sobre el colectivo, o denunciar un caso de intrusismo por internet, sin duda es porque desde el seno de las Organizaciones estamos haciendo algo mal; no estamos lo suficientemente abiertas o receptivas a canalizar esas demandas, o no hemos sabido transmitir la suficiente confianza para que algún TO, en situación de necesidad, acuda antes a su Colegio que al Facebook para hacer un llamamiento desesperado, o para quejarse de algo que nos convendría, colectivamente, resolver a nivel “interno”. La Asociación o el Colegio, deberían ser, en el imaginario colectivo, el primer medio para buscar soluciones a los problemas profesionales colectivos y esto es algo que, paulatinamente, debe promoverse desde el seno de las organizaciones.

Por otro lado, me atrevería a decir que el terapeuta ocupacional debe creer y comprometerse más con la esencia de la profesión, en lo que respecta, a su aplicación sobre sí mismo y el propio colectivo. Es decir, debemos capacitarnos, promover nuestra autonomía, participar socialmente y empoderarnos más en el seno mismo de nuestras organizaciones, para sentirlas como propias y contribuir activamente a su cuestionamiento, transformación, transparencia, regeneración y crecimiento. Sin duda en una sociedad de vínculos cada vez más volátiles, “atreverse a estar juntos”, como dice Inda Zango, es un desafío irrenunciable y acto que dignifica a la profesión, por el que debemos apostar.

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Daniel Emeric Méaulle

Presidente de APTOCAM

http://www.aptocam.org

info@aptocam.org

672480292 / 672386280

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